Pues resulta que ayer estaba superconcentrado alimentando a mis minicolonias, cuando me da por levantar la vista y veo a mi padre en el umbral de la puerta de mi cuarto con una expresión en la cara como pensando "definitivamente, tengo un hijo rarito..."
Qué opinan vuestros familiares de nuestra afición por las hormigas?
Un saludo.
