Lo digo en tono de broma pero era así. Lo cierto es que nunca he sido capaz de cogerle cariño a un animal,... excepto a un canario que teníamos hace años (...décadas casi... ¡por dios!, como pasa el tiempo..)
Soy capaz de cuidar a los animales, incluso jugar un poco con un gato, pero con una cierta distancia y frialdad. No sé, los admiro desde un punto de vista científico, pero no les cojo nunca un gran cariño.
Bueno, ahora mi suegra le va a comprar un pato a mi hijo, a ver si de esta vez me encariño con éste palmípedo.
