Tomé un pincel pequeño mojado y con él atrapé a la reina, pegoteada, y luego a la pelotilla de huevos de la misma manera. Hizo un pequeño alboroto hasta que hallo los huevos otra vez, entonces se tranquilizó.
No me agrada hacer estas cosas pero cuando se trata de salvarlas...
Incluso tomé entre mis dedos a una reina Crematogaster para salvarla...
Saludos.

