Estaban en mi propia finca del pueblo
Buscaba Polyergus precisamente, y se me ocurrió que la mejor manera de hacerlo era localizando todos los nidos que pudiera de Formica rufibarbis del prado. En uno de ellos bastante grande, y bastante visible porque estaba cubierto de tierra alrededor (normalmente las entradas de los nidos de rufibarbis están entre las hierbas y no se ven bien), me paré a hacer fotos, hasta que caminando por ahí apareció una hormiga roja y algo más grande que las Formica del nido
Después vinieron días de ir pasando por el nido a ver si podía localizar el momento de máxima actividad de Polyergus por el exterior, hasta ver una incursión. En las primeras horas de la tarde es raro verlas. El nido parece uno normal de Formica (excepto porque me pareció que las obreras eran bastante más variables de lo habitual, normal si se tiene en cuenta que vienen de distintas colonias), y de vez en cuando aparece alguna Polyergus. Hacia las 6 de la tarde la cosa se empieza a animar un poco, y después de varios amagos en que un montón de Polyergus se concentran alrededor de las salidas del nido, comienzan a avanzar en columna hacia la colonia de Formica que tengan como objetivo para ese día.
¿Vamos con unas fotos?
Estas hormigas son las únicas que de verdad me han atravesado la piel con sus mandíbulas. Tenía mucho cuidado en que no me mordieran excepto en la yema de los dedos.
De vez en cuando se asoman a la entrada del nido en estas de aquí:
Aquí se ven a las esclavas junto a ellas.
Y empezamos con el probablemente mayor espectáculo mirmecológico que podemos ver por estas latitudes. Al inicio de una incursión las obreras de Polyergus empiezan a salir a montones del hormiguero:
La columna avanza a buen ritmo, tuve que apartarme de su camino. Son montones y montones de obreras corriendo entre la hierba. El ruido que hacen al caminar se escucha perfectamente.
Al llegar a la colonia de Formica, las obreras de ésta se alteran muchísimo, y a pesar de que se vean algunas acciones de resistencia como esta de aquí, parecen más ocupadas en corretear que en pelear.
En poco tiempo ya empiezan a salir Polyergus del nido portando con ellas las pupas y las larvas, y volviendo hacia casa:
Entran la puesta robada en su nido, y se acabó... Al día siguiente su colonia parecerá de nuevo una de Formica rufibarbis normal y corriente...
Aún estoy en las nubes ¡Por fin vi a las Polyergus!
