LosInsectosSocialesAdoptaronSuComportamientoACausaDeUnaDiferenciaSexualClave

''Dos científicos han propuesto un nuevo modelo del desarrollo del comportamiento entre insectos sociales, sugiriendo que la susceptibilidad más alta a la enfermedad de los machos ayuda a dar forma a la evolución del comportamiento de los insectos. Nido de avispas''

La que se puede llamar teoría del "macho enfermizo" fue propuesta por los científicos de comportamiento animal Sean O'Donnell de la universidad de Washington y Samuel Beshers de la universidad de Illinois en el Urbana-Champaign, Estados Unidos, y apareció en el último ejemplar de Proceedings Biological Sciences, publicada por la Sociedad Real de Londres.

Entre los comportamientos que posiblemente fueron afectados está la división del trabajo entre los varones y las hembras y el aislamiento social relativo que experimentan los machos en muchas colonias sociales de insectos.

Los investigadores estudiaron a los himenópteros, un orden de insectos que incluye las abejas, hormigas y avispas, algunas de las cuales tienen sociedades altamente complicadas y una conformación genética inusual. A estos insectos se les llama haplodiploides porque los machos y las hembras tienen diferente cantidad de juegos de cromosomas. Las hembras, como la mayoría de los animales, incluyendo seres humanos, son diploides, y tienen dos juegos de cromosomas, uno de cada padre. Los machos de los himenópteros, en cambio, nacen de huevos no fertilizados y son haploides con un solo juego de cromosomas.

"Las enfermedades e infecciones son una fuerza muy grande para dirigir la selección natural, y la selección natural debe favorecer a los individuos que poseen diferentes formas de genes, o alelos, que los hacen más resistentes a la infección", dijo O'Donnell, profesor asociado de psicología de la univeridad de Washington.

"En algunos casos, un individuo que posee más de una forma de un gen puede protegerse de más parásitos. En los seres humanos, por ejemplo, hay diversas formas de un gen de la sangre que pueden ayudar a protegerse de los parásitos de la malaria. Las personas con dos alelos diferentes de un gen son más resistentes a la malaria".

Debido a que son haploides, los machos de los himenópteros no pueden tener formas alternas de ningún gen, o, en otras palabras, los machos individuales no poseen ninguna variabilidad genética. Esto, según afirman O'Donnell y Beshers, hace que los machos sean más susceptibles a la enfermedad.

Los investigadores, que están intentando entender las bases del comportamiento social de estas criaturas, sugieren que esta vulnerabilidad masculina ha dado forma a ciertos comportamientos en las colonias sociales de los insectos. Estos comportamientos, dicen, se conformaron para reducir al mínimo el riesgo de transmisión de enfermedades en una colonia.

La división del trabajo es un ejemplo típico. Aunque la cantidad total de individuos de las colonias varía mucho, las hembras exceden en gran número a los machos y parecen hacer la mayor parte del trabajo.

"Típicamente, los machos no hacen mucho trabajo para sus colonias", dijo O'Donnell. "En algunos casos los machos llevan a cabo pequeños trabajos dentro de la colmena. Pero raramente se les permite salir de la colmena y no forrajean alimento o materiales de construcción, actividades que pudieran exponerlos a patógenos causantes de enfermedades.

"Si expusieran a los machos a las enfermedades es de esperar que las hembras evitaran, y que posiblemente atacaran y mataran a esos varones para reducir al mínimo la enfermedad que traen a la colonia".

La teoría del macho enfermizo propone que las sociedades con polarización femenina y las diferencias en el comportamiento masculino y femenino pueden ser respuestas a los riesgos mayores de infección de los machos, dijo. La teoría también predice que en algunos casos los machos pueden ser segregados o evitados dentro de la colmena, una vez más para reducir la potencial exposición de la colonia a las enfermedades.

O'Donnell dijo que todavía se necesita mucha investigación para dar sostén al modelo del macho enfermizo y para probar que los machos son menos resistentes a la enfermedad que las hembras.

"Esperamos que nuestro estudio inspire a otros científicos en estas ideas. Los investigadores deben exponer a diversas especies de insectos sociales con patógenos de enfermedades para ver si los machos y las hembras se diferencian en la resistencia a la enfermedad", dijeron. "Nuestra comprensión de la base genética de la resistencia a la enfermedad es bastante débil, incluso médicamente. Realmente hay poca evidencia que demuestre que la variabilidad genética a nivel individual es eficaz en la lucha contra la enfermedad, aunque ésto es asumido por los biólogos". La investigación fue financiado por la National Science Foundation de los Estados Unidos.

Fuente: http://axxon.com.ar