Se observó que si bien la probabilidad de que una semilla fuera detectada en el ecosistema invadido era mayor, su destino no la preservaba de la depredación en tal proporción (para 5 especies), sino que esta era mucho menor, pues sólo una pequeña parte de las semillas encontradas eran llevadas al nido.
Así mismo, seguramente varíen otras condiciones, pues desaparecen todas las hormigas relacionadas con la dispersión de semillas, y con ello sus posibles relaciones con las plantas.
Como se ve, toda especie invasora ejerce un impacto cuyas consecuencias se pueden extender a todo el ecosistema invadido y la hormiga argentina no es precisamente una excepción
Me pareció interesante el artículo, espero que a vosotros también.
