Me desperté alarmado y vi corretear a una reina escondiéndose entre las sábanas. ¿Pero qué demonios? ¿Era una reina mía? Se parecía a.. ¡las Micans que capturé hace un par de noches! Justo recordé que a otro compañero forero se le había escapado. ¿Era eso posible?
Levantándome de un salto crucé la habitación y revisé los tubos de ensayo. De cinco, efectivamente uno no contenía a la reina. Pero el algodón estaba ahí, bien puesto. O eso pensaba... la puñetera se debió de hacer un túnel entre las fibras del algodón para escapar.

Revisando que el resto estuvieran a buen recaudo, corrí a buscar a la escapista. Se acababa de convertir en mi candidata preferida para fundar la colonia Isaz de entre mis capturas. La encontré escondida entre los pliegues de la sábana, a primera vista sana aunque asustada.
La volví a poner en su tubo y apreté bien todos los algodones.
Al dia siguiente, revisando cómo estaba, la cosa no iba bien. Me la encontré pegada y p atas arriba sobre la gota de aguamiel. Fijándome con más atención, vi que le faltaba una pata y u na antena, además le costaba mucho mantenerse en pie y la veía desorientada. La ayudé a limpiarse con un bastoncillo humedo y dejé el tubo sin obstáculos. Tenía toda mi intención de que saliese adelante.. pero esa noche ya la encontré muerta.
Por eso, en honor de la única reina que ha sido tan audaz de escapar de su tubo de ensayo, cruzar todo el dormitorio y subirse encima mía mientras dormía para asesinarme y tomar venganza, le dedicado este post para honrar su memoria y que los aquí presentes puedan ver el funeral que se merecía:
Podéis ver el video pinchando en la imagen:


