Hace una semana me encontré con una reina de crematogaster scutellaris y, como buen aficionado, intento mirarla lo menos posible para que tenga más opciones de salir adelante. Y es entonces cuando me surge la duda.
¿Creéis que las hormigas recuerdan cada vez que las "visitamos" (destapamos el celofán rojo, movemos sus hormigueros y tal) de modo que "llegan a la conclusión" de que ese no es un buen lugar para anidar y no arrancan con la prole? ¿O por el contrario son totalmente ajenas a esas "experiencias sumativas", reciben un susto cada vez y no son capaces de relacionarlo con los anteriores porque simplemente no los recuerdan?
La respuesta a esta pregunta llevaría consigo una u otra manera de relacionarnos con ellas. Si "carecen" de memoria podríamos verlas más a menudo arriesgándonos tan solo a las consecuencias perniciosas de cada susto individual. Mientras que si relacionan uno con otro llegarían a rechazar el hábitat que le hemos dado y negarse a sacar su prole por no considerarlo apto.
Esta última opción podría, a su vez, tener otra derivada. Y es que si las hormigas "recuerdan" deben ser capaces de "aprender". Esto supondría que, a fuerza de ver que los meneos que les damos no se traducen en ataques, deberían ir tolerándolos más, no revolviéndose tanto como en las primeras experiencias. Esto último no se observa (al menos yo) en mis colonias de Messor. ¿Significa eso que no "aprenden" y, por ello, que no "recuerdan"?
