Con estos antecedentes en esta ocasión fui preparado para buscar. El día estaba estupendo, con una temperatura agradable y el sol saliendo a menudo de entre las nubes y dando una luz estupenda. Además que al ser festivo todo estaba como más en calma de lo habitual.
Ourense se enclava en la confluencia de varios valles, el principal del río Miño, que como sabéis es el más grande de Galicia, y que atraviesa la ciudad de parte a parte, y los de otros ríos menores. En uno de ellos, el de río Loña, existe una excavación arqueológica donde se han encontrado restos de villas romanas y un poblado de la cultura Castrexa (Castreña, creo que se dice en español, Edad de Bronce hasta siglo I dC).
Se puede visitar y además de los restos arqueológico encontramos un bello entorno natural y con vegetación mediterránea, gracias al clima especial de la zona: madroño, alcornoque, pino manso, ...
Os pongo unas fotos del lugar, que estaba hermosísimo ese día, con un aspecto más otoñal que invernal.
¿Y de hormigas?... pues muy bien, encontré Aphaenogaster gibbosa justo aquí (bajo la atenta supervisión de los futuros mirmecólogos
Y Camponotus fallax en agallas de un roble que es un auténtico productor de agallas
Pues nada, se confirma mi sensación de que Ourense es muy rico en hormigas, cada vez que voy observo muchísimas y casi siempre alguna especie que no he visto nunca antes.
