Y en la tarde calurosa del domingo, estaba el cielo plagado de alados. Los vencejos y gorriones se estaban poniendo las botas. Y de pura casualidad, ha caido a mi lado una alada de, creo, cruentatus??? La he guardado a ver si pierde las alas y me pongo a criar esta especie.
Por cierto, la posible cruentatus me ha dado mordiscos hasta en el carnet, ¡¡ vaya bocaos mete la tía !!
