En una ocasión cuidaba de dos. Uno de ellos empezó a comer pheidoles, y el otro por imitación hizo lo mismo. Se aficionaron mucho a esto, con una predilección especial por los soldados, que no podían ni asomar la cabeza por el hormiguero.
También había Tetramorium; al principio las probaron alguna vez pero las escupían. Rápidamente, los pájaros aprendieron la diferencia entre tetras y pheidoles, y no hacían caso de las tetras
